La #PROPAET se habría prestado para esta artimaña, pero de los tiraderos clandestinos con los que se beneficiaron algunos funcionarios no ha dicho una sola palabra la dependencia
Ismael Morales
En un claro acto de venganza de la presidenta municipal de San Pablo del Monte, Ana Lucía Arce Luna y aconsejada por su pareja sentimental y secretario del ayuntamiento Alejandro Martínez Sánchez, este día la Dirección de Ecología Municipal en coordinación con la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (PROPAET), clausuraron una fábrica textil propiedad del regidor, Rafael Tlapaya, quien tuvo la valentía de exhibir públicamente la falsificación de firmas en las actas de entrega de obras públicas por parte del Director de Obras, José Isabel Marcelino Rojas Xahuantitla.
Pese a tratarse de una fábrica con muchos años de antigüedad y sin ningún problema, además de generar varios empleos directos para la población, específicamente de la comunidad de Santiago perteneciente al municipio de San Pablo del Monte, este día fue clausurada bajo argumentos que no justifican la decisión del ayuntamiento.
Todo apunta a que se trata de una revancha política, por haber exhibido el corrupto proceder de la presidenta municipal, Ana Lucía Arce Luna, pues el regidor demostró con hechos que mientras la administración de la ecologista presumía la entrega de obras concluidas y de buena calidad, se puso el descubierto que para que vecinos no se inconformaran, falsificaron las firmas de varias actas.
A pesar de tratarse de un acto delictivo, al igual que las declaraciones de la alcaldesa, quien aseguró que dentro de su administración tiene al crimen organizado, ninguna autoridad ni estatal ni federal, hicieron algo para proceder en contra Ana Lucía Arce Luna, quien presume tener el manto protector de la Cuarta Transformación.
Por increíble que parezca, la clausura la encabezó el director de Ecología municipal, Saúl Martínez Sánchez, en compañía de personal de la PROPAET, las mismas instancias que semanas atrás se vieron obligados a clausurar varias barrancas que eran utilizadas como tiraderos clandestinos y donde, a pesar del grave ecocidio cometido por las propias autoridades municipales, la dependencia estatal no hizo absolutamente nada para sancionar a los responsables y ha guardado un silencio cómplice sobre los hechos de donde se estaban beneficiando algunos funcionarios municipales. Así las cosas, en #SanPabloDelMonte.